Brasil: las calles de Río de Janeiro vibran con su famoso carnaval

Posted Marcha 06, 2019

Una es Portela, que buscará su título 23 con un homenaje a la cantante brasileña Clara Nunes, ícono de los años 70 y primera artista de su época en defender públicamente las religiones afrobrasileñas.

Un grupo de panameños "danzo" anoche en el sambódromo de Río de Janeiro junto con los componentes de la escuela de samba Estácio de Sá, quien este año honró al Cristo Negro de Portobelo y a Panamá.

El "enredo" (argumento) escogido este año por la Sao Clemente es una relectura de su desfile de 1990, pero con un ojo más crítico que también ataca a las élites que se han construido dentro de las escuelas. La tradicional escuela cuenta con un ala especial diseñada por el estilista francés Jean-Paul Gaultier.

La vigente campeona, la blanca y azul Beija-Flor, trajo a la avenida -una pasarela de 700 metros- la historia de sus 70 carnavales, con un show de trajes de lujo y carros mecanizados de varios metros de altura.


El grupo Mangueira decidió cambiar el lema de Orden y Progreso que aparece en la bandera brasileña por la consigna Indios, negros y pobres.

La crítica fue más allá de la política y llegó al corazón de la mayor fiesta de Brasil por parte de la Sao Clemente, la escuela que abrió el segundo día de desfiles, y que cuestionó la comercialización tipo "Hollywood" del Carnaval, mostrando los costos y las exuberancias que dejaron atrás la tradición y la cultura popular.

Entre ellos recuerda a la concejal negra Marielle Franco, firme defensora de los derechos humanos en las favelas de Río, acribillada a balazos en marzo del año pasado.

Cada "escola" tiene hasta 75 minutos para desplegarse con fluidez en la Sapucaí y deslumbrar a un jurado que puntúa categorías como percusión, vestuario y tema del desfile, entre otros.


La subcampeona Paraíso de Tuiuti, que el año pasado fustigó el racismo y retrató al entonces presidente Michel Temer como un vampiro, en una crítica a su reforma de los derechos laborales, este año mantiene el tono de crítica política, pero con toques de humor.

Por tercer año consecutivo, los grupos de samba enfrentan restricciones presupuestarias: la subvención que reciben de la Alcaldía se redujo de 1 millón a 500 000 reales.

-Siete millones de "fiesteros"- Fuera del estricto concurso del sambódromo, donde caben unos 72 000 espectadores, se celebra desde el viernes una fiesta más informal, regada de música y alcohol: la de los "blocos" callejeros, que arrastran multitudes disfrazadas en cortejos que toman diversos barrios de la ciudad.

Las autoridades esperan que siete millones de personas -incluido un millón y medio de turistas- participen de esta gigantesca fiesta al aire libre.