Astrónomo de Harvard considera que asteroide podría ser una nave alienígena

Posted Febrero 09, 2019

'OUMUAMUA': LA SONDA EXTRATERRESTRE La popularidad de Loeb se disparó el año pasado, cuando se registró el primer objeto interestelar en llegar a nuestro Sistema Solar, captado por los astrónomos del sistema de sondeo continuo Pan STARRS, de la Universidad de Hawái y bautizado como 'Oumuamua' ('explorador' en hawaiano) .

Ahora, según dijo a The Washington Post, hizo "un cálculo" para apoyar su teoría de que "una nave espacial extraterrestre, o al menos una parte de ella, está volando en este momento por la órbita de Júpiter". Su declaración, como era de esperarse, ha generado malestar en la comunidad científica.


Para los investigadores sólo podía ser una estrella, aunque para Loeb y su compañero de investigación Shmuel Bialy, se trata de una "vela luminosa flotando en el espacio interestelar, como un escombro de un equipo tecnológico avanzado".

El objeto se mueve "demasiado rápido" para ser una roca inerte, señala Loeb, alejándose del sol como si algo lo empujara por detrás.


Loeb considera que Oumuamua es muy inusual y presenta características que lo hacen completamente diferente a cualquier cometa o asteroide, como son su velocidad, su atípica trayectoria, no mostrar desgasificación al acercarse al Sol y la ausencia de cola como la de los cometas. En el marco de lo que llama "modestia cósmica", que hace referencia a la arrogancia de creer que el ser humano está solo en el Universo, el especialista insiste con su hipótesis de que el asteroide Oumuamua podría estar controlado por "seres inteligentes". "Oumuamua no es una nave alienígena", aseguró el astrofísico de la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, Paul Sutter, quien agregó que con "el solo hecho de mencionar" esa posibilidad, "los autores del artículo insultan a la investigación científica honesta". No obstante, a Loeb eso lo tiene sin cuidado. "A veces escribes un papel sobre algo en lo que no crees en absoluto, solo con el propósito de sacarlo", dijo por su lado Katie Mack, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Pese a las duras críticas, Loeb no parece preocuparse por lo que puedan pensar el resto de científicos y asegura que no va a cambiar de opinión mientras no le demuestren que él está equivocado. "Mucha gente esperaba que una vez que hubiera toda esta publicidad, me echaría atrás", dice Loeb al Post. "Si alguien me muestra pruebas de lo contrario, inmediatamente retrocederé (.) Lo peor que me puede pasar es que me liberen de mis tareas administrativas, y eso me daría aún más tiempo para concentrarme en la ciencia", afirmó para el medio.