Conoce a Dafne Almazán, la pequeña gran mexicana que conquistará Harvard

Posted Febrero 08, 2019

A partir de hoy, el mundo la conocerá a esta mujer como la mexicana más joven que ha recibido Harvard. Ella es Dafne Almazán, quien a sus 17 años, ya se encuentra estudiando un posgrado en una de las instituciones más prestigiosas del mundo y no solo eso, sino que además es la primera menor de 18 años en matricularse en una maestría de esta universidad en 100 años.

La joven psicóloga asegura que la gente cree que estos niños se la pasan mucho tiempo encerrados o que son una copia de Einstein.

Las actividades de Dafne, aunque no sean totalmente propias de lo que hacen los jóvenes de su edad, incluyen aprender a tocar piano, violín, guitarra, canto y teatro. También estudia chino y practica taekwondo y kempo.


A menudo, los niños superdotados son diagnosticados con el Trastorno de Déficit de Atención de Hiperactividad, lo cual genera un manejo inadecuado y pérdida de sus capacidades.

De hecho, su hermano mayor, Andrew, y su padre abrieron el Cedat, un lugar en que se trabaja con un modelo educativo desarrollado por aquel, en su momento también el psicólogo varón más joven del mundo.

El centro Cedat aplica para los niños superdotados la Teoría Nouménica, un modelo psicopedagógico que se basa en mantener a los niños con estas capacidades en su ambiente infantil pero con enseñanzas acordes a su intelecto y atendidos por profesionistas sobrecapacitados para darles un seguimiento adecuado a estos niños.


Apenas esta semana la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, anunciaba que el 'Programa Niños Talento' llegaba a su fin porque científicamente no se podía comprobar si un niño era genio o no, por lo que se retiraron a partir de este 2019, las becas para los alumnos sobresalientes con carencias económicas en la Ciudad de México.

Al Cedat acuden actualmente poco más de 300 niños que, como Dafne, son superdotados intelectualmente, aunque han atendido a más de 4 mil.

Por el momento, Dafne es el motivo de orgullo no solo de su padre sino del Cedat, y espera seguir desarrollándose profesionalmente "para poder ayudar a los niños, que no sufran y vean que pueden también lograr muchas cosas".