Sanción de 4 partidos a Diakhaby, los mismos que a Damián Suárez

Posted Febrero 01, 2019

Getafe no pudo tomarse la revancha de la final de Copa de 2008, que le ganó el Valencia y la tensión vivida en el campo se soltó tras pitar el árbitro el final del partido.

El partido de los cuartos de final de dicha competencia ya venía 'caliente', debido a las declaraciones que los técnicos de ambos equipos hicieron previo al choque.

La Federación Española de Fútbol ha hecho públicas las sanciones que ha decretado la jueza de Competición por la tangana que protagonizaron los jugadores del Valencia y el Getafe tras el encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado este martes en Mestalla.


El informe del árbitro Xavier Estrada Fernández fue lapidario. Terminado el partido y la remontada Ché, la batalla campal tuvo como protagonistas a jugadores, agentes de seguridad y la Policía Nacional.

Valencia se metió en semifinales de la Copa del Rey al vencer 3-1 a Getafe con doblete de Rodrigo en tiempo de descuento y el partido terminó con una gresca generalizada.

El futbolista del Valencia Mouctar Diakhaby ha sido sancionado con cuatro partidos por agredir a un rival.


En el caso del uruguayo Damián Suárez los cuatro partidos de suspensión han sido por dar "un codazo a un miembro de Valencia CF que vestía ropa del club y justo después golpea en el rostro a otro miembro diferente", según el acta de Estrada Fernández. "Posteriormente -prosiguió- dentro del túnel, se dirigió a mi asistente Nº1 mientras le golpeaba con su dedo índice en el pecho de manera reiterada y amenazándole en los siguientes términos: 'eres un cagón'".

Así tanto Damián como su compañero Bruno y el valencianista Diakhaby, se perderán los próximos cuatro encuentros.

"Una vez finalizado el partido y dentro del túnel de vestuarios, se dirige a mi asistente nº1 en los siguientes términos: "Vaya vergüenza de arbitraje", en repetidas ocasiones".


Además, también expulsó a Ismael Fernández, preparador físico del Valencia, por "dirigirse al banquillo adversario tras la consecución de un gol de manera provocativa e irrespetuosa y decirles: "toma joderos", en repetidas ocasiones".