El Papa y la crisis en Venezuela: eludió reconocer a Guaidó

Posted Enero 31, 2019

El Papa Francisco externo su preocupación ante la grave situación que enfrenta Venezuela, con el enorme problema de violencia que lo aterroriza y en el que teme un "derramamiento de sangre".


Desde el día lunes 14 de enero, cinco jóvenes de la parroquia "Nuestra Señora de la Merced" de Tostado, junto a quien esto escribe (es el párroco de esa ciudad), estuvieron participando, junto a jóvenes de Goya, Córdoba y Buenos Aires, primero en la Pre Jornada en Costa Rica durante una semana, y luego desde el martes 22 en Panamá en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) propiamente, hasta el domingo 27, con la presencia del papa Francisco. A finales de 2016, el Vaticano intentó mediar entre el presidente Nicolás Maduro y la oposición, que cuenta con el respaldo de muchos obispos venezolanos, pero sus intentos de conciliación se vieron frustrados. "Si yo entrara a decir hagan caso a estos países o a estos otros, me metería en un rol que no conozco, sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño -ha dicho-".


"Yo apoyo a todo el pueblo venezolano, que esta sufriendo". Él eludió responder directamente y aclaró que "sería una imprudencia pastoral y haría daño" si se pusiera del lado de algunas de las partes. "Tengo que ser pastor. El problema de la violencia a mí me aterra, si necesitan ayuda, que la pidan", remarcó Francisco en el vuelo de regreso desde Panamá hacia Roma.


El santo padre pidió este domingo desde Panamá tras el rezo del Ángelus "una solución justa y pacífica para superar la crisis respetando los Derechos Humanos y deseando el bien de todos los habitantes del país". Por eso tengo que ser...no me gusta la palabra 'equilibrado'. "Y creo que con eso expresé mi cercanía, lo que siento", agregó. "Yo sufro por lo que está pasando en Venezuela en este momento y por eso deseo que se pongan de acuerdo, no sé, tampoco ponerse de acuerdo (es el término, ndr) está bien", afirmó el alto miembro del clero. "Les pido que no dejen enfriar lo que han vivido estos días, vuelvan a sus parroquias y comunidades. transmitan lo que han vivido, para que otros puedan vibrar con esa fuerza y con esa ilusión concreta que ustedes tienen", concluyó Francisco, que luego partió a Roma.