La imagen leonesa de la Lotería de Navidad

Posted Diciembre 21, 2018

Los españoles gastarán este año una media de sesenta euros en el Sorteo Extraordinario de la Navidad, una inversión que esperan multiplicar por los miles de euros que repartirá el Gordo.

Por este motivo, este año el 'Gordo es más gordo', pues los ganadores cobrarán un importe neto de 322.000 euros (frente a los 320.500 del año pasado), debido a que la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2018 fijó el mínimo exento del gravamen en 10.000 euros para los premios derivados de sorteos celebrados desde la entrada en vigor de la norma hasta el 31 de diciembre de 2018.


Si el premio es inferior a 3.000 euros puede cobrarse en cualquier administración de lotería o en una delegación territorial de Loterías y Apuestas del Estado con tu DNI y el décimo premiado. El Gordo, el mayor premio navideño (400.000 euros por décimo), ha caído en dos ocasiones en el 15640, eso es suerte (sobre todo para los propietarios del número).

Hasta el año 2017, esta exentos de esa retención los primeros 2.500 euros, mientras al resto se le aplicaba el 20%. Sin embargo, sí hay que tenerlo en cuenta a efectos del Impuesto sobre Patrimonio.


La presidenta del Congreso, Ana Pastor, junto al del Senador, Pío García Escudero; la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la hija de Forges Berta Fraguas presentaron el pasado 29 de noviembre la iniciativa en el salón de Pasos Perdidos de la Cámara Baja, donde presidía el acto un décimo de lotería gigante con esa ilustración en la que se podía leer: "Feliz cumple, Consti".

Los beneficiarios de los premios deberán ser identificados por la SELAE (Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado), incluso si los premios son compartidos. Si el premio que te toque es menor de 10.000 euros, no tendrás que tributar nada. En este caso, quien cobre el premio debe indicar en ese instante la identificación de todos los partícipes, lo que clarificaría la relación de afortunados y el reparto de premios. Si el premio fuera en efectivo, como ocurre en algunos concursos televisivos, el ganador tiene que recibir el dinero una vez descontada la retención.