Impactante video desde el casco de policía muestra combate con chalecos amarillos

Posted Diciembre 04, 2018

La mañana del domingo, empleados municipales limpiaban los grafiti en el Arco del Triunfo.

Las manifestaciones, esta vez, se descontrolaron y terminaron con escenas de caos y batallas campales: 288 detenidos, 110 heridos, fogatas enormes en los distintos barrios de París, autos incendiados, locales de ropa de lujo saqueadas, edificios públicos atacados y monumentos grafiteados.

Una fuente presidencial francesa dijo que Macron no hablará con la nación el domingo a pesar de los pedidos para que ofrezca concesiones inmediatas a los manifestantes, y dijo que la idea de imponer un estado de emergencia no había sido discutida.

EFE  EPA  YOAN VALAT
EFE EPA YOAN VALAT

Macron, que regresa a París tras haber asistido a la cumbre del G20 en Argentina, se reunirá con el primer ministro Edouard Philippe, el ministro del Interior Christophe Castaner y "los servicios competentes" para hallar una respuesta a un movimiento que parece escapar a cualquier control.

Otros alborotadores removieron las vallas que protegen la Tumba del Soldado Desconocido, el cenotafio en honor a los militares muertos en la Primera Guerra Mundial, para colocarse bajo la llama eterna y entonar el himno nacional francés, pero rápidamente fueron dispersados.

Las calles adyacentes al Arco de Triunfo y a los Campos Elíseos y el Jardín Tuileries estaban llenas de escombros y basura.


Es el tercer fin de semana consecutivo de protestas por parte de un movimiento cuyos activistas visten chalecos amarillos, y son los peores disturbios en el país desde por lo menos el 2005. Busca tratar la crisis que vive el país debido a la creciente tensión, que registró el sábado violentos enfrentamientos en el centro de París, entre policías y los manifestantes que protestaban por el aumento de los combustibles.

Los "chalecos amarillos" sigue teniendo un apoyo alto, con siete de cada diez personas respaldando su protesta, según una encuesta de Harris Interactive realizada después de los disturbios del sábado.

Más de 400 personas fueron arrestadas por la Policía francesa el sábado.


La llamada revuelta de los "chalecos amarillos" pilló a Macron por sorpresa cuando estalló el 17 de noviembre y supone un enorme reto para el mandatario de 40 años, que intenta superar un desplome en su popularidad por unas reformas económicas consideradas favorecedoras para los ricos.

Después de una reunión con miembros de su gobierno el domingo, la presidencia francesa dijo en un comunicado que el presidente había pedido a su ministro del interior que preparara a las fuerzas de seguridad para futuras protestas y que su primer ministro sostuviera conversaciones con los líderes de los partidos políticos y representantes de los manifestantes.