Caravana de migrantes llega a la Magdalena Mixhuca

Posted Noviembre 08, 2018

Los migrantes colocaron tiendas en el estacionamiento y levantaron cobertizos improvisados con madera contrachapada cubierta con mantas y lonas. El alcalde de la Ciudad de México, Ramón Amieva, dijo que la ciudad tiene que "reforzarse" para cubrir las necesidades de los migrantes, especialmente de los niños y las mujeres embarazadas.

Representantes de la caravana, entre los que se encuentra el exlegislador hondureño Bartolo Fuentes, anunciaron que explicarán su situación en un encuentro con López Obrador, quien ha prometido visados de trabajo para los migrantes una vez haya asumido la Presidencia el 1 de diciembre.

Miembros de las caravanas de migrantes, a las que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió en un tema central en la campaña de las elecciones de mitad de periodo, rechazaron el martes en la noche tomar una decisión inmediata sobre si se quedarán definitivamente en México o seguirán hacia el norte, optando por quedarse al menos un par de días más en la ciudad.

El mercado central de la capital proporcionó 3,5 toneladas de bananas y guayabas para alimentar a la multitud, además de 600 botellas de agua.


Muchos migrantes recibieron tratamiento para las ampollas y dolores de pies, infecciones respiratorias, diarrea y otras enfermedades. "¿Cómo le fue (a Trump)? ¿Le fue bien o le fue mal?".

Mientras que la mayoría en la caravana aún planea llegar a Estados Unidos, varios en la multitud dijeron a Reuters que ahora estaban considerando destinos alternativos. Aunque tiene un hermano en Houston, sabe que sus posibilidades son escasas.

La mujer quiere llegar a la frontera mexicana porque escuchó que allí hay empleos con mejores salarios.

Al igual que Martínez, otros cinco en el estadio dijeron que ahora estaban menos seguros de probar suerte en los Estados Unidos.


"Entonces, ¿por qué nos discriminan?", se preguntó la mujer de Puerto Cortés.

Algunos ex miembros de la caravana dijeron que fueron deportados a Honduras luego de que se fragmentara en grupos más pequeños en el sur de México.

"La gente ha sido muy amable con nosotros, nos sentimos en casa", explica el joven, quien viaja junto con su esposa, de 19 años; su hijo, de 2 años, y una hermana, todos provenientes de Honduras, país que abandonaron hace 23 días. La trabajadora agrícola del departamento de Colón dijo que como madre soltera su salario no era suficiente para pagar el cuidado de la niña, la electricidad y el alquiler. Ella no pudo estudiar, pero quiere darle esa oportunidad a su hija.