"Con humanismo, sin represión": AMLO promete nunca reprimir al pueblo

Posted Octubre 05, 2018

Sostuvo que el 68 se convirtió en un "referente ideológico y moral" que inspiró la candidatura izquierdista de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 hasta la victoria de Andrés Manuel López Obrador de este año, pasando por la búsqueda de los estudiantes de Ayotzinapa.

La buena imagen de México ante el mundo se veía premiada con la organización de los Juegos Olímpicos que habrían de ser inaugurados el 12 de octubre y también con ser sede del Campeonato Mundial de Futbol en 1970, pero los hechos sangrientos de Tlatelolco pusieron en duda la realización de los juegos y dieron la vuelta al mundo para colocar al país con una imagen represora y distante del mensaje de paz que el deportivismo representa.

"Julio, agosto y septiembre del 68 hicieron, sin duda, uno de los periodos más extraordinarios de mi vida, afianzamos vínculos personales con casi todos los compañeros de El Colegio y marchamos juntos en todas las manifestaciones al Zócalo", rememoró con nostalgia aquella época, en la que como brigadista pasaba horas en la calzada Vallejo e Insurgentes subiendo a los camiones, con volantes en mano, para informar a los pasajeros sobre el movimiento.

Como parte de las conmemoraciones, la monumental bandera mexicana ubicada en la Plaza del Zócalo, en el centro histórico de la capital, fue izada por la mañana a media asta, en un acto encabezado por el ministro del Interior de México, Alfonso Navarrete, y legisladores.


Es una intervención artística resultado de la colaboración entre la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la UNAM y distintos comités del Movimiento Estudiantil.

"También estuvieron presentes estudiantes de escuelas rurales como la de Ayotzinapa, que contaban al unísono hasta 43 y finalizaban su cántico al grito de "¡Justicia!

Severiano Sánchez, entonces un estudiante de 18 años, logró salvarse rodando por unas escalinatas situadas en una de las esquinas de la Plaza de las Tres Culturas. Hernández recuerda que, unas bengalas verdes iluminaron el cielo y en seguida francotiradores abrieron fuego durante media hora contra los asistentes. Iniciaron el 12 de octubre, 10 días después de la matanza.

El presidente electo dejó una ofrenda e hizo una guardia de honor a los estudiantes asesinados en 1968.


Continúa la crónica de la Gaceta UNAM precisando que todos "dispersarse y a correr en todas direcciones, al tiempo que los soldados suben las escalinatas de las ruinas (otros salen también de la parte inferior del edificio Chihuahua) y llegan a la plaza, donde intentan cercar a la gente". Porque no nada más fueron estudiantes.

Después de indagar entre archivos "rasurados", las memorias de Díaz Ordaz, y otras fuentes durante 50 años, Zermeño asegura que tres estrategias se ejecutaron ese día.

La prensa internacional reportó entre 300 y 500 muertos en la masacre, mientras que el gobierno sólo reconoció 20.