El final real del verano aún queda lejos — Equinoccio de otoño

Posted Setiembre 23, 2018

El inicio de la estación coincide con la época del año en la que el día se acorta más rápidamente: en nuestra latitud, el Sol sale por las mañanas más de un minuto más tarde que el día anterior, y por la tarde se pone un minuto antes, por lo la presencia del sol se reduce en 3 minutos cada día. La palabra "equinoccio" proviene del latín "aequinoctium", que significa "noche igual", ya que hace referencia al momento en el que el día y la noche tienen la misma duración de horas, si bien, debido al tamaño del Sol y a los efectos de la refracción atmosférica, en los equinoccios la longitud del día excede ligeramente a la de la noche. Venus y el gigante del sistema solar (Júpiter) también serán visibles al amanecer a partir de diciembre. Este viernes 21 de septiembre, como es costumbre, los argentinos celebrarán masivamente la llegada de la primavera, aunque la ciencia no dirá lo mismo. En lo que llevamos de siglo XXI, el equinoccio de otoño más madrugador lo vivimos en 2003, ya que se produjo el día 21 a la una de la madrugada, y el más tardío se vivirá en 2096, ya que será el día 23 a las 22 horas y 55 minutos. El día 28 del próximo mes volveremos a retrasar los relojes una hora y a las 3 de la madrugada serán las 2. De esta forma, la mitad del planeta comenzará la primavera y la otra, el otoño.


El equinoccio, que en este caso se producirá en la noche del sábado, ocurre dos veces por año: primero en marzo y luego en septiembre.


Este año, en el hemisferio sur, la primavera llegará de manera oficial el sábado 22 de septiembre a las 22:54 horas; bastante después de las festividades que se llevarán adelante el viernes.


En el equinoccio sucede el cambio de estación anual contraria en cada hemisferio de la Tierra; mientras que en el norte inicia el otoño en el hemisferio sur disfrutan de la primavera.