Los bombardeos sobre Iblid, en Siria, provocan la huida de 30.000 personas

Posted Setiembre 12, 2018

Asimismo, el Pentágono comunicó que según sus estimaciones entre 20.000 y 30.000 terroristas entraron en Idlib para "desaparecer entre centenares de personas" que escaparon de la violencia en otras zonas de Siria.

También estaría implicada la supuesta Defensa Civil Siria o Cascos Blancos, una organización financiada por Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Dinamarca, con supuestos fines de rescate y ayuda en los territorios controlados por los terroristas y la llamada oposición moderada.

El director de la oenegé, Rami Abdel Rahman, indicó a la AFP que se trata de los bombardeos "más intensos" en el norte sirio desde el ataque del 10 de agosto contra Orum al Kubra, que dejó 53 muertos, de ellos 41 civiles.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, dijo el mes pasado que teme el uso de armas químicas en Idleb por parte de las fuerzas gubernamentales o de la ex filial siria de Al Qaeda, mientras que Damasco y Moscú han acusado a los rebeldes de preparar un falso ataque químico para intentar culpar a las autoridades.


Los bombardeos hirieron a cinco rebeldes y afectaron a un hospital, que quedó fuera de servicio. Sin embargo, los ataques bajaron de intensidad por la tarde y este lunes todavía no se habían reportado ataques.

La provincia siria de Idlib "no debe convertirse en un baño de sangre", afirmó el martes durante un discurso solemne el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en el que pidió a Rusia, Irán y Turquía hacer todo lo posible para proteger a los civiles.

El régimen de Damasco concentró fuerzas alrededor de Idlib, bombardeada intensamente los últimos días, de cara a una operación militar.

Las autoridades de Estados Unidos están dispuestas a ofrecer su proyecto para luchar contra los terroristas en la provincia siria de Idlib, declaró el presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Joseph Dunford.


Aún queda una extensa franja de territorio en el norte, y más allá del Río Éufrates, en control de las milicias kurdas del YPG, agrupadas en la coalición rebelde de las Fuerzas Democráticas Sirias y con el apoyo de Estados Unidos.

El conflicto de Siria ha matado a más de 350,000 personas y ha forzado a millones más a salir de sus hogares, pero la ONU ha advertido que un ataque en toda regla contra Idlib podría traer un sufrimiento sin precedentes. Estos combatientes se fortalecieron tras la debacle del régimen sirio en 2011, y desde entonces han luchado contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS).

Familia de sirios huyendo de las incursiones del régimen en la provincia de Idlib en un camión con sus pertenencias llegan cerca de un campamento en Kafr Lusin, cerca de la frontera con Turquía.