Coca-Cola competirá con Nestlé y Starbucks

Posted Setiembre 03, 2018

Este nuevo acuerdo sitúa a Coca-Cola en una nueva posición, ya que ahora cuenta con una buena plataforma dentro del mundo del café y tendrá presencia en mercados como es Europa o África.

Este 31 de agosto se dio a conocer que la empresa de bebidas carbonatadas pagó US$5.000 millones para inyectar cafeína a su modelo de negocio.

De acuerdo con una encuesta de la Asociación Nacional del Café, 15 por ciento de los millennials tomó su última taza de café en una cafetería y 32 por ciento tomó una bebida que se basa en café espresso el día anterior que se reveló el documento.

En tanto, su rival PepsiCo compró recientemente SodaStream, una empresa que fabrica artefactos para hacer bebidas gaseosas en el hogar.


La compra fue hecha a Whitbread, dueña de Costa, y contempla casi 4,000 establecimientos.

Costa Coffee, fundada en Londres en 1971 por los hermanos italianos Bruno y Sergio Costa, fue adquirida por Whitbread en 1995 cuando contaba con 39 locales por 19 millones de libras (21,2 millones de euros).

"Seguimos evolucionando hacia una compañía de bebidas total", apuntó hoy el consejero delegado de Coca-Cola, James Quincey, en un artículo para explicar la adquisición de Costa. "Costa nos da acceso a este mercado". La han convertido en la mayor cadena de cadena de cafeterías de Reino Unido y la segunda mundial, con más de 2.400 establecimientos en el país británico y más de 1.400 repartidos en una treintena de países, además de operar más de 8.000 máquinas expendedoras en ocho países y un negocio mayorista y de distribución de café a domicilio.

En los últimos años Costa buscó su expansión internacional, sobre todo en China, ya que trata de compensar la pérdida de ventas en las calles comerciales británicas.


En cuanto a las declaraciones del grupo Coca-Cola sobre la transacción, se muestran muy satisfechos y con amplias expectativas de negocio.

Whitbread anunció en abril que separaría Costa como empresa independiente cotizada en bolsa ante la presión de inversores activistas, que insistían que las operaciones de la cadena debían separarse del negocio hotelero.

La venta de Costa aún tiene que obtener la luz verde de las autoridades de competencia de la Unión Europea, y podría cerrarse en el primer semestre de 2019.