Calcinan a presuntos robachicos en Puebla; eran campesinos

Posted Agosto 31, 2018

En entrevista con EL UNIVERSAL, confirmó que cinco policías municipales de Acatlán de Osorio están detenidos para analizar su situación jurídica por omisiones ante el linchamiento ocurrido la tarde de este miércoles.

Se presume que los presuntos robachicos eran originarios del municipio de Xayacatlán de Bravo y de Tianguistengo; respondían a los nombres de Ricardo, de 21 de años de edad, y Alberto, de 53.

La Secretaría de Seguridad Pública del estado informó que cerca de 150 "pobladores enardecidos" se congregaron frente a la comandancia de policías donde fueron llevados los dos hombres, rompieron las puertas, los sacaron atados con sogas y les prendieron fuego, al igual que a la camioneta donde fueron encontrados.


Los hombres fueron golpeados hasta que llegaron policías, que detuvieron a los dos individuos y los llevaron al centro de detención de la policía local, pero luego fueron sacados por la fuerza por una enfurecida turba para ser quemados vivos en plena calle sin que los agentes pudieran intervenir.

En un comunicado, la dependencia informó que "de manera preliminar, se descarta que los occisos hubieran participado en algún delito" y apuntó que "presuntamente se dedicaban a labores del campo".

"La autoridad municipal no informó en tiempo para activar el protocolo" de búsqueda de soluciones pacíficas, informó en la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla en su Twitter.


Aunque estaban capturados preventivamente, la Fiscalía de Puebla, México, aseguró que no había pruebas sobre su participación en algún delito.

El estado de Puebla es continuamente escenario de linchamientos.

El hecho ocurrió el 19 de octubre de 2015, cuando ambos hermanos laboraban para una empresa encuestadora, por lo que hacían un estudio de los hábitos de compra y consumo de tortilla de maíz en el municipio de Ajalpan; dicha actividad resultó sospechosa para un grupo de personas, quienes solicitaron la presencia de la Policía Municipal.


Los casos de linchamiento han registrado un incremento en la región central de México.