Los primeros menores rescatados recibirán el alta el domingo — Rescate en Tailandia

Posted Julio 11, 2018

El entrenador asistente Ekapol Chantawong (25) fue la última persona atrapada en salir de la cueva Tham Lung.

"¿Quién diablos le daría eso a un niño?", reaccionó ante la pregunta por el uso de anestesia, agregando que a los niños se les dio "algo para que no estén demasiado nerviosos y no se asusten".

Durante el domingo y el lunes, unos cien buzos, personal médico y equipo de apoyo evacuaron a los primeros ocho miembros del equipo de fútbol.

Dijeron que estaban esperando que saliera un médico y tres SEAL que se habían quedado con los niños en su refugio oscuro en el interior del complejo de la cueva.


Las operaciones de rescate de las nueve personas todavía atrapadas en la cueva de Tham Luang en Tailandia se han reanudado este lunes, tras el éxito ayer al conseguir sacar a cuatro de los 12 niños que accedieron a la gruta hace dos semanas junto a su entrenador de fútbol.

Los cuatro primeros rescatados, que tienen entre 12 y 16 años, pueden tomar una comida normal, antes del martes Jesada Chokdumrongsuk, secretario permanente del Ministerio de Salud Pública en una conferencia de prensa.

Fue el domingo cuando las autoridades y los expertos decidieron arriesgarse y comenzar las labores de rescate de estos pequeños y los primeros cuatro menores fueron rescatados.

La dificultad de la operación quedó patente con la muerte el pasado jueves de un voluntario antiguo miembro de los grupos de élite de la Marina local, al quedarse sin aire durante una misión subacuática.


El segundo grupo de chicos rescatados se podrá reunir con sus familiares a lo largo de la jornada de hoy, mientras que el tercero permanecerá al menos un día más en cuarentena.

Dos de los chicos podrían padecer una infección pulmonar, pero en general los once menores están "sanos y sonrientes", añadió.

Los niños rescatados han sido trasladados en helicóptero al hospital de Chiang Rai, la ciudad más cercana, para recibir atención médica.

El grupo estuvo desaparecido durante una semana, sin alimento, en la oscuridad y el frío, hasta que buzos tácticos lograron dar con ellos luego de atravesar casi tres kilómetros de recovecos y canales sumergidos. "Todo el mundo está animado y contento de estar fuera, pero fueron evaluados por una psiquiatra".