Iglesia denuncia nuevos ataques del Gobierno al norte y Pacífico de Nicaragua

Posted Julio 10, 2018

Centenares de seguidores del Gobierno de Nicaragua irrumpieron en la Basílica de Diriamba este lunes y acosaron a obispos de la Iglesia católica, quienes llegaron a esa ciudad en el suroeste del país, según reportó la agencia de noticias AFP.

Un ataque armado de fuerzas gubernamentales contra las ciudades de Diriamba y Jinotepe ha dejado al menos 14 muertos.

Las protestas en el país centroamericano, que empezaron el 18 de abril, se han cobrado ya 315 muertos, según organismos humanitarios.

El ataque ocurrió un día después de que Ortega afirmó que continuaría "luchando por la paz" en Nicaragua.

Según Vivian Zúñiga, representante del Cenidh en Carazo, las fuerzas combinadas progubernamentales tienen la basílica de San Sebastián de Diriamba "rodeada para impedir que abran la puerta a los heridos".


Samcam, que ha criticado el uso de armamento bélico contra la población desarmada, también denunció que las "fuerzas paramilitares" gubernamentales "asesinaron a dos jóvenes con una granada de mano", y que un grupo de manifestantes retuvo a un "paramilitar" con una ametralladora PKM, también de fabricación rusa.

"La Conferencia Episcopal va a valorar seriamente la continuación en el diálogo (.) No podemos seguir sentándonos con los representantes de un gobierno que miente, que no acepta su responsabilidad y continúa atacando y masacrando a la población", dijo el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez.

Grupos de hombres vestidos de civil, con capuchas negras, fuertemente armados recorren las calles de esas poblaciones del departamento de Carazo, según videos de pobladores, difundidos en redes sociales y por activistas de derechos humanos. Medios oficialistas celebraron que las vías de esa zona están despejadas y circulan ya más de 350 furgones de carga centroamericanos que estaban varados desde hacía más de un mes en el bloqueo de la carretera en Jinotepe.

El cardenal Leopoldo Brenes pidió el domingo a Ortega detener esas acciones.

Las incursiones en Diriamba, a 45 km de Managua, y Jinotepe, a 40 km, dejan también decenas de heridos y una veintena de detenidos.


Ortega, de 72 años, rechazó el sábado de un tajo, sin mencionar a la opositora Alianza Cívica, una propuesta planteada en el diálogo nacional para convocar a comicios presidenciales en marzo próximo.

Ellos (el gobierno) serán los responsables, si el diálogo se rompe, de no haber querido involucrar una salida pacífica a esta crisis nacional que ellos mismos han provocado, y la historia los juzgará por intransigentes, mentirosos y soberbios.

Las protestas iniciaron el 18 de abril contra una reforma a la seguridad social, pero ante la fuerte represión policial se ampliaron para exigir la salida de Ortega, a quien acusan de instaurar con su esposa Rosario Murillo una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

Pero el gobierno prepara una contraofensiva con la celebración masiva -en fecha aún no revelada- de una efeméride previa al 39 aniversario de la revolución que se festeja el 19 de julio.