Tailandia: preocupa el oxígeno en la cueva con los niños atrapados

Posted Julio 08, 2018

Los rescatistas trabajan en un plan para extraer de la cueva a los niños y su entrenador, que quedaron atrapados desde el 23 de junio.

"Ese es el tema en el día de hoy, las famosas lluvias monzónicas". Los socorristas anunciaron este sábado que en las últimas 24 horas se realizaron más de 100 perforaciones verticales para intentar una vía alternativa a la evacuación por buceo, pero que no habían tenido éxito.

La operación de rescate aún está lejos de concluir con éxito. "No se olviden de mi fiesta de cumpleaños".

Pero la muerte de un miembro del equipo de rescate, y la confirmación del descenso de oxígeno han a niveles potencialmente peligrosos, parecen haber forzado una reevaluación de la situación.


Por ahora, los socorristas dicen que prefieren esperar a que baje el agua, excepto para suministrarles víveres durante semanas: esto permitiría a los niños salir a pie por la galería, con una parte mínima de tramos submarinos que se tengan que recorrer con máscaras.

"Tenemos que decidir lo que podemos hacer", añadió, "el agua podría subir hasta el lugar donde están sentados los niños y reducir el lugar a menos de 10 m2".

Visiblemente delgados, pero en buen estado anímico y de salud, los chavales están siendo atendidos en la gruta por una decena de militares, entre ellos un médico y un psicólogo.

Gracias a la ingesta de complementos vitamínicos, el grupo recupera poco a poco las fuerzas de cara a la segunda fase: la salida de la cueva situada en el parque natural Tham Luang-Khun Nam Nang Non, en la frontera entre Tailandia y Birmania. Prometo cuidar lo mejor que pueda a los niños.


En otra de las cartas, el entrenador de fútbol pidió una disculpa a los padres: "A los padres de todos los niños, ahora los niños están bien, el equipo nos atiende bien". Aún así, han comenzado sus prácticas de buceo para intentar salir de la cueva en la que se mantienen.

Las autoridades barajan dos opciones para la salida del grupo: bucear a través de los pasadizos inundados o encontrar un hueco en la montaña por donde sacarlos con la ayuda de un helicóptero.

El hombre, identificado como Saman Kunan de 38 años, perdió la consciencia cuando intentaba regresar a la superficie.

El fallecimiento del experimentado buceador sirve de ejemplo, según las autoridades, para exponer la dificultad de las tareas de salvamento a las que se enfrentan los equipos.