El Vaticano condenó a un cura a cinco años de cárcel

Posted Junio 26, 2018

El 21 de agosto, el departamento de Estado estadounidense dio cuenta, por vía diplomática, de una posible violación a las leyes sobre imágenes pedopornográficas por parte de un miembro del cuerpo diplomático de la Santa Sede acreditado en Washington.

Capella fue acusado de haber detenido, divulgado, difundido y ofrecido material de pornografía infantil, con el agravante de la gran cantidad.

Además, Milano reiteró en los alegatos finales que Capella debía ser juzgado en el Vaticano porque la Santa Sede tiene competencia sobre los delitos cometidos por cualquier cargo vaticano, con independencia del Estado en el que hayan sido realizados.

El sacerdote explicó que todo comenzó con su inscripción a la red social Tumblr, una plataforma donde se pueden conversar e intercambiar vídeos y fotos, porque le interesaban "las fotos de animales con expresiones divertidas".


Antes de que llegara el momento de deliberar, el sacerdote dijo que estaba arrepentido y que esperaba que esta situación fuera considerada un incidente en el camino de su vida sacerdotal.

Hasta ahora un diplomático con una buena carrera que había pasado por las sedes de India, Hong Kong y en la Secretaria para las Relaciones con los Estados en el Vaticano hasta recalar en la nunciatura de Washington, Capella apareció ante el tribunal del Vaticano muy delgado, con barba y cabello canoso.

Y admitió que, en julio, con el aumento del "conflicto interior", comenzó "la búsqueda de estas imágenes inapropiadas de contenido pornográfico", y que ahora, con el paso del tiempo, le produce "repugnancia".

La defensa argumentó durante el juicio que estos comportamientos "no son señal de cierta peligrosidad, sino de un problema psicológico".


Sin embargo, la Fiscalía vaticana consideró que Capella había consultado en diversas ocasiones estos contenidos, por última vez en octubre de 2017, ya bajo investigación, por lo que no podía hablarse de "una captación casual de material" de esta naturaleza.

Finalmente, la defensa de Capella aseguró que su cliente no ha revelado tendencias a pedofilia, sino que sufre de un problema psicológico.

Después del diplomático, dos personas prestaron testimonio: Gianluca Gauzzi, el ingeniero informático de la Gendarmería Vaticana que analizó el material digital, y el médico psiquiatra Tommaso Parisi, que atiende al imputado.

También se encontraron videos de chicos de entre 13 y 17 años en escenas "explícitas", y hasta uno en el que el chico parecía aún menor de esa edad.