'Realmente no me importa': Melania desata polémica [Internacional]

Posted Junio 25, 2018

Después de la importante visita a Texas de hoy, espero que los medios no vayan a elegir centrarse en su vestuario (como hicieron el año pasado con sus tacones altos)', afirmó Grisham.

La controvertida chaqueta llevaba impreso en la espalda el mensaje: 'Realmente no me importa. ¿Y a usted?'.

El presidente Donald Trump ofreció su propia interpretación tuiteando que "se refiere a los medios de noticias falsos".


"Melania ha aprendido cuán deshonestos son, ¡y verdaderamente ya no le importa!", añadió.

Mientras la primera dama visita las instalaciones, las autoridades de otro centro ubicado en Tornillo, Texas, en donde se cree que es el punto de separación entre padres e hijos, impidieron el acceso a 20 alcaldes de todo el país como Bill de Blasio, de Nueva York, y Francis Suárez, de Miami. Pero incluso después de que surgieron preguntas sobre su atuendo, la primera dama estaba de vuelta con la misma chaqueta verde cuando regresó a Washington, a pesar de que había una veraniega temperatura que superaba los 30 grados centígrados. La compañía no respondió inmediatamente a la solicitud de comentarios de HuffPost, ni tampoco el estilista de Melania Trump, Hervé Pierre.

Trump estuvo en Texas este martes para visitar un centro de detención para niños inmigrantes indocumentados.


El viaje inesperado de Melania Trump a un albergue juvenil para inmigrantes y a un centro de la patrulla fronteriza se produjo un día después de que su marido tomara repentinamente la decisión de terminar con la práctica de separar familias inmigrantes, que dejó a más de 2.300 menores separados de sus padres o tutores desde principios de mayo.

La carpa es un diseño de la firma low cost española Zara, que se vendía en Estados Unidos a 39 dólares (según dijeron medios como The Guardian). "Y también me gustaría saber cómo puedo ayudar a estos niños a reunirse con sus familias lo más rápido posible", dijo Melania.

De acuerdo a esa fuente, solo seis de esos 60 niños fueron separados de sus padres como resultado de la política de "tolerancia cero" que puso en marcha en abril el Gobierno del presidente de EE UU., Donald Trump.