El Papa Francisco aceptó la renuncia de obispos chilenos acusados de pedofilia

Posted Junio 12, 2018

-La renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Valparaíso, presentada por Mons.

Barros estuvo bajo el foco del creciente escándalo de abusos sexuales en la institución chilena desde que Francisco lo nombró obispo de Osorno en 2015, pese a ser sido señalado por las víctimas de Fernando Karadima (cura condenado por abusos) como encubridor de lo que ocurría e ignoró los abusos.

Por su parte, Pedro Mario Ossandón Buljevic, obispo auxiliar de Santiago de Chile, se encargará de la dirección pastoral transitoria de la Diócesis de Valparaíso como Administrador Apostólico.


La decisión del papa se conoció en la víspera de la llegada a Chile de sus enviados especiales Charles Scicluna y Jordi Bertomeu, en una visita que abarcará Santiago y Osorno. "La banda de obispos delincuentes @episcopado_cl se empieza a desintegrar hoy!", reaccionó en Twitter Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Karadima.

Tras la renuncia en bloque de todo el episcopado chileno la pelota estaba en el tejado del Papa, que esta mañana ha dado un paso aceptando la renuncia de tres de ellos, siendo Juan Barros el que más ruido mediático ha hecho, también al que más defendió el pontífice argentino contra viento y marea, a pesar de las acusaciones que había contra él.

"En tal caso, el obispo diocesano colabora, en cuanto le compete, al pleno, libre y sereno cumplimiento del mandato del administrador apostólico", se explica. En las conversaciones, Jorge Bergoglio les pidió perdón en nombre propio y de la Iglesia, según refirieron los tres, y ellos a su vez le solicitaron que esas palabras se transformaran en "acciones ejemplares" para acabar con la pederastia.


-Administrador Apostólico, sede vacante ad nutum Sanctae Sedis, de la diócesis de Osorno a Mons.

Este mes, Francisco volvió a abrir las puertas de su residencia, Casa Santa Marta, para reunirse con otro grupo de víctimas de Karadima en su infancia.

El pontífice envió entonces una delegación en febrero para investigar la presunta complicidad de Barros y otros miembros de la Iglesia en los abusos de Karadima y tras conocer los informes elaborados por los expertos, invitó alVaticano a tres de las víctimas y a los obispos chilenos, que esperaban un pronunciamiento del papa sobre su renuncia.