Bayer concluye compra de Monsanto

Posted Junio 09, 2018

Bayer ha cerrado este jueves la adquisición de Monsanto por 63.000 millones de dólares (53.314 millones de euros), cuyas acciones han dejado de cotizar en la Bolsa de Nueva York.

"J.P. Morgan ayudó a Bayer a procesar el pago del precio de compra de esta adquisición, la mayor en la historia de la empresa", dijo Bayer en un comunicado.

Como condición impuesta por el Ministerio de Justicia estadounidense para autorizar la operación, Monsanto estará sujeta a una obligación de gestión independiente del negocio hasta que la empresa alemana complete la venta de activos acordados a BASF. Para el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann: "Alimentar a una creciente población mundial es un desafío a largo plazo al que queremos contribuir".


Tras recibir las autorizaciones necesarias, el acuerdo que preveía la conclusión de la adquisición de Monsanto por parte de Bayer, se hizo efectivo el día de hoy.

Para el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, la operación que conlleva "un alto riesgo para la reputación, pero también enormes oportunidades de mercado", debido a la mala fama de la estadounidense Monsanto, que ha provocado numerosas acciones judiciales en su contra y que encarna las peores facetas de la actividad agroquímica.

Pero la operación es meramente cosmética: las marcas pertenecientes a Monsanto conservarán sus nombres, como Dekalb (semillas de maíz y colza), De Ruiter (semillas hortícolas) o Round Up, un controvertido herbicida acusado de ser nocivo para la salud.


Al lanzar la operación de compra, Bayer detalló su visión del planeta para 2050: un mundo con 10.000 millones de personas que alimentar y tierras cultivables limitadas y perturbadas por el calentamiento global.

"Los tres nuevos conglomerados", DowDupont, ChemChina-Syngenta y Bayer "controlarán más del 60% del mercado de las semillas y la agroquímica", "suministrarán casi todos los OGM (organismos genéticamente modificados)" y "tendrán la mayoría de las patentes sobre las plantas", señalaba el año pasado la Fundación Heinrich Böll, cercana a los ecologistas alemanes. Monsanto y el grupo alemán continuarán actuando como empresas separadas hasta que finalice la fusión completa, lo que podría tardar varios años. Mientras Europa se distingue por su hostilidad hacia los OGM y los Estados Unidos y parte de Asia desarrollan su agricultura con ciertos cuidados medioambientales, África y América Latina lo utilizan indiscriminadamente y con bajísimos o nulos niveles de control.

Baumann aseguró que Bayer aspira a la mayor responsabilidad en la agricultura y a profundizar en el diálogo con la sociedad.