Francisco celebró misa con los curas chilenos víctimas de Karadima

Posted Junio 03, 2018

El papa Francisco reconoció a las víctimas de abuso en Chile su responsabilidad y fue contundente: "Con vergüenza debo decir que no supimos escuchar y reaccionar a tiempo" frente a los abusos sexuales dentro de la Iglesia, aseguró en medio del complejo proceso de reestructuración que enfrenta el clero local.

"El Santo Padre celebró la Eucaristía con el grupo de sacerdotes chilenos que se hospeda desde ayer en la Casa Santa Marta (residencia del Papa), dando inicio así a los encuentros previstos", indicó un comunicado del Vaticano.

"El objetivo de esta reunión convocada por el Papa Francisco es profundizar en la realidad vivida por una parte de los fieles y del clero chileno".


El día que llegaron a Roma, uno de los participantes de las reuniones, el sacerdote Francisco Astaburuaga Ossa, planteó en diálogo con la prensa que llegaron al Vaticano para que el pontífice "conozca nuestra experiencia de acompañar a las víctimas durante 20 años" y remarcó que "esto es algo muy valioso".

Ya en el mes de febrero, Scicluna y Bertomeu realizaron una investigación con el fin de determinar si los testimonios de las víctimas del caso Karadima eran verdaderos.

Scicluna, arzobispo de Malta, viajó a Chile para esclarecer las denuncias que pesan sobre el obispo de la ciudad de Osorno (sur), Juan Barros, señalado de encubrir los abusos sexuales que cometió el influyente sacerdote Fernando Karadima, condenado por el Vaticano en 2011 por estos casos.


También expresó en el texto: "Hoy sabemos que la mejor palabra que podamos dar frente al dolor causado es el compromiso para la conversión personal, comunitaria y social que aprenda a escuchar y cuidar especialmente a los más vulnerables".

En la mencionada carta, Francisco redactó que "cada vez que intentamos suplantar, acallar, ningunear, ignorar o reducir a pequeñas élites al Pueblo de Dios en su totalidad y diferencias, construimos comunidades, planes pastorales, acentuaciones teologías, espiritualidades, estructuras sin raíces, sin historia, sin rostro, sin memorias, sin cuerpo, en definitiva sin vida (...) La lucha contra una cultura del abuso exige renovar esta certeza".

"Hay que recordar que el papa creó el problema, decidió mantener el problema y después agudizarlo tratándonos de tontos y zurdos, por lo tanto, que haga un guiño particular a Osorno es la condición mínima", dijo Juan Carlos Claret, vocero del movimiento de laicos que desde hace tres años batalla por la salida de Barros.


Las conclusiones de ese equipo formaron parte del material de discusión de los encuentros de esta semana, a los que se agregó un texto escrito por Francisco para promover "el discernimiento y la oración".