Mar del Plata: incidentes en una marcha contra Miguel Etchecolatz

Posted Enero 07, 2018

La ciudad de Mar del Plata se transformó en el epicentro de numerosas marchas desde el viernes hasta el domingo contra la prisión domiciliaria que se le otorgó al represor Miguel Etchecolatz.

Los manifestantes quemaron un muñeco que representaba al represor y lanzaron bengalas rojas para representar la sangre derramada por las víctimas de la dictadura.

Etchecolatz fue director de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y estuvo a cargo de al menos 21 centros clandestinos de detención. Este fue el segundo escrache a Etchecolatz en el Bosque Peralta Ramos en pocas horas. Etchecolatz está vinculado con la desaparición en democracia de Jorge Julio López, sobreviviente y testigo en causas por delitos de lesa humanidad.


A solo 400 metros de su casa está la residencia de una de las víctimas a las que secuestró y torturó.

Vecinos se sumaron a la manifestación de repudio con aplausos y gritos contra el represor.

Manifestamos nuestra convicción de que el único camino es el de la Memoria, la Verdad y la Justicia y que el único lugar para los represores es la cárcel común, perpetua y efectiva!


A finales de diciembre pasado, un tribunal concedió el beneficio de la libertad domiciliaria a Etchecolatz, de 88 años, cuya defensa había alegado que el expolicía padece entre otras patologías crónicas, hipertensión arterial y adenoma de próstata que requiere de caterización permanente así como deterioro cognitivo irreversible.

Madres-línea fundadora y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares, Hijos e Hijas de Desaparecidos, Ex-Presos Políticos, Sobrevivientes, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Colectivo del Faro de la Memoria y Comisión Provincial por la Memoria fueron los que convocaron a la movilización y hubo distintas organizaciones políticas, sociales y sindicales.

Un grupo de personas con pañuelos blancos dibujó en la playa de Mar de Ajó una leyenda de rechazo a la presencia en el balneario del médico Norberto Bianco, obstetra de la maternidad clandestina de Campo de Mayo, donde nacieron más de 30 bebés de madres desaparecidas, muchos de los cuales todavía no recuperaron su identidad.