Confesó que mató a su exnovio de dos disparos

Posted Enero 01, 2018

Pero antes, cerca del mediodía del viernes, la joven de 19 años escribió un escalofriante mensaje en su cuenta de Instagram.

Tiempo más tarde y en el mismo lugar, ante el fiscal Lisandro Beherán, la joven declaró haber asesinado a su novio con el arma reglamentaria de su papá, el viernes por la madrugada.

Galarza está imputada por homicidio agravado por el vínculo, crimen al que le cabe la pena de prisión perpetua. "5 años juntos, peleados, yendo y viniendo pero siempre con el mismo amor, te amo para siempre mi ángel", publicó en la history de su cuenta en la red social.


"Basta, fui yo, fui yo, fui yo, quítenle la responsabilidad a mi padre y a mi familia", afirmó la chica, según indicó Infobae.

Víctor Rebossio, abogado de la joven, expresó que: "Pude palpitar la tristeza que tenía ese padre, un funcionario policial, cuando entregaba ante la Justicia no solamente su arma sino también a su hija".

Tras su declaración y quedar detenida, Galarza, fue trasladada a la sala 6 de Psiquiatría del Hospital Centenario, dado que se encontraba en estado de shock.


La joven había terminado sus estudios secundarios en la Escuela Normal de Gualeguaychú, para luego comenzar la carrera de Abogacía en la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU) Regional Gualeguaychú.

Según los primeros datos de investigación, el joven recibió dos disparos que salieron de una pistola calibre 9 milímetros. Además, se encontró una vaina servida y un proyectil sin utilizar, mientras que se confirmó que los disparos fueron efectuados a corta distancia.

Según fuentes policiales, el episodio fue descubierto cuando un remisero que pasaba por el lugar observó el cuerpo tirado en la calle y con el rostro cubierto de sangre, por lo que alertó a los investigadores.


El remisero que encontró el cadáver contó que vio la moto caída "y al lado un muchacho en el suelo y otra persona agachada que supuestamente lo estaba ayudando". El hombre explicó que, luego de dejar a un pasajero, regresó al lugar "para ver si podía ser de alguna ayuda". "Movía la boca, no estaba muerto", confió.